No sé que sentido puedo encontrarle a escribir esto... Porque ni siquiera mi miserable vida tiene ahora una dirección. Solo soy como un barco a la deriva, esperando ver la luz de algún puerto que lo reciba. Perdido en este inmenso océano de soledad, con miedo a moverme, a hacer cualquier cosa. Me siento pesado, me siento como imbécil... y lo peor es que no lo siento. Ya casi ni puedo escribir así... Es como si mis manos no respondieran, ya que no escuchan la voz de ningún corazón. Como quisiera ver el arco iris... aquel donde resalta el color de tus ojos. Como quisiera poder darte mi corazón de regalo... solo que te darías cuenta que está roto. Tengo miedo a arreglarlo porque es tan frágil, que quizás se despedace de nuevo en mis manos... y así no poder entregártelo jamás. Creo que soy otro, que quizás los sueños que tengo no son más que el reflejo de la luz de mi vacío interno, en el cual por más que busco no encuentro nada.
Z.D.