Roy Jones, Jr. no cumplió su promesa de noquear en cuatro asaltos, pero todo lo demás lo hizo a la perfección.
Tal parece que ha finalizado una gran era en la historia del boxeo puertorriqueño.
Con un dominio soberbio en todos los aspectos, utilizando a su antojo sus mayores atributos boxísticos, Jones, Jr., propinó dos caídas a Trinidad, en el séptimo y décimo asaltos, para arrollarlo en ruta a un abrumador triunfo por decisión unánime en la pelea estelar de la cartelera ‘Bring on the Titans’ en el Madison Square Garden.
El triunfo, que estropeó el segundo regreso de Trinidad a los cuadriláteros, fue con puntuaciones de 116-110 de los jueces Tom Kaczmarek y el puertorriqueño Nelson Vázquez, y de 117-109 de Julie Lederman.
“Tomó mucho tiempo”, dijo Jones. “No puedo creer que él haya estado los 12 asaltos conmigo. Fue una tremenda pelea”.
Tito, quien tuvo un exitoso primer regreso en octubre del 2004 en el Garden, salió como un bólido a forzar la marcha.
Pegó la primera combinación a los 15 segundos y siguió presionando ante un rival que lucía relajado y cauteloso, pero buscando el momento para atacar en contragolpe al tiempo que, poco a poco, comenzaba a soltar las manos.
Y cada vez que el boricua le pegaba un buen golpe, Jones, Jr., reaccionaba con muecas, gestos y palabras que parecían restarle mérito a la potencia del ex triple campeón mundial boricua.
Una vez en el tercer capítulo, el púgil oriundo de Pensacola, Florida, comenzó a soltar las manos, especialmente la derecha, alrededor de todo el entarimado, inclusive desde las cuerdas, sin inmutarse ante las embestidas de Trinidad, aunque se quejaba de aparentes golpes bajos.
A mediados del cuarto round Trinidad logró una buena combinación, pero Jones, Jr., se mofó y estremeció al orgullo de Cupey Alto con par de izquierdazos seguidos.
La acción se detuvo varios segundos faltando 1:05 del quinto round cuando Jones, Jr., recibió un golpe bajo.
Ya en el séptimo capítulo, el eventual ganador comenzó a ampliar su ventaja en forma definitiva, al derribar a Trinidad con un potente derechazo faltando 1:50, y a duras penas logró sobrevivir el resultado.
“Él pudo escabullirse de algunos buenos golpes”, dijo Jones. “Fallé de noquearlo por una pulgada con algunos de esos puños”.
En el octavo y noveno el dominio de Jones, Jr., era irrefutable, y faltando 18 segundos del décimo, una izquierda y un sólido derechazo del ocho veces campeón mundial volvieron a derribar a Trinidad, quien volvió a levantarse para escapar del nocaut.
No hubo mayor diferencia en los últimos dos capítulos, y la suerte estaba echada.
Tito, de 35 años de edad, vio caer su marca a 42-3 y 35 nocauts, y Jones, Jr. mejoró a 52-4, con 38 KO’s.
“Estuve fuera dos años y ocho meses. No le quito nada a Jones, pero si no hubiera sido por las caídas, creo que hubiera ganado la pelea. Roy fue muy rápido y fuerte. Tiró grandes golpes. No tengo excusas”, reconoció Trinidad tras sufrir su segundo revés al hilo, y tercero en sus últimas cinco presentaciones.
El ‘campeón del pueblo’ arribará al país hoy a la 1:00 de la tarde en un vuelo de American Airlines.
“Demostró velocidad y aguantó los míos (golpes) al cuerpo. Hablaré con mi padre, pero yo tomaré la decisión”, concluyó Trinidad al hablar en referencia a su destino en el boxeo.