Finalmente, es el turno de la División Sudoeste, la más disputada y quizás la más atractiva de la NBA.
En estas tierras habrá cuatro equipos contendientes: Rockets, Hornets, Spurs y Mavericks, y uno que quiere dar la sorpresa: Memphis Grizzlies.
DOS FRANQUICIAS EN ALZA: HORNETS Y ROCKETS
Empecemos por los pupilos de Byron Scott, quien fuese elegido el mejor entrenador de la temporada 07-08.
Chandler, Paul y West forman el Big Three de los Hornets
Los Hornets dieron un salto de calidad en la Liga pasada y están realmente mejor para la que se avecina, por dos razones concretas: 1) Sus jugadores recolectaron valiosa experiencia en los playoffs que pasaron 2) Llegó el especialista defensivo James Posey, procedente de los campeones Celtics. Y no perdieron nada a cambio.
En principio, New Orleans se apoyará -como todos esperan- en la explosión de Chris Paul para correr en transición y en su habilidad para exprimir el juego de postes y pick and roll con los internos, en ofensivas estacionadas.
Los Hornets tienen especialistas en el perímetro. A los tripleros Peja Stojakovic y Morris Peterson, se le suma la llegada de Posey para los lanzamientos externos alejados. Pero no sólo eso: debemos tener en cuenta la media distancia de David West y del joven Julian Wright.
Ahora bien, ¿dónde puede estar el problema para esta franquicia? En el recambio de la zona interior. A lo largo de sus carreras, tanto West como Tyson Chandler han padecido lesiones. Se supone que Melvin Ely y Hilton Armstrong sean los suplentes naturales de las dos estrellas y que Sean Marks y Courtney Sims estén un paso por detrás. A simple vista, perder una de las dos torres debajo de los tableros puede ser un verdadero dolor de cabeza para un equipo con aspiraciones importantes.
Por el lado de los Rockets, las expectativas se dispararon por las nubes tras la llegada del alero Ron Artest.
Houston tiene un equipo compacto, con múltiples variantes. Nadie puede negar que en óptimas condiciones físicas hay material para pelear por el título de campeón: Rafer Alston, Tracy McGrady, Ron Artest, Shane Battier, Luis Scola, Yao Ming, Brent Barry, Carl Landry, Joey Dorsey, Aaron Brooks, son algunos de los nombres ilustres que conforman este plantel.
¿Dónde puede aparecer un conflicto? Muchas de estas estrellas han padecido lesiones en repetidas oportunidades. Al tobillo de Yao se le debe sumar la espalda de McGrady, las molestias de Alston, el pie de Battier...
Los Rockets tienen plantel para pelear por el campeonato
De todos modos, lo principal en Houston pasará por la química grupal que pueda generar Rick Adelman desde el banco. Muchos cuestionaron la llegada de Artest debido a sus problemas de conducta y he aquí el primer desafío de jugadores y cuerpo técnico de Houston: acoplar al alero a la estructura sin que se dañe la mecánica.
En cuanto al juego en sí, los Rockets tendrán dos perros de presa en defensa perimetral como Battier y Artest, un especialista anotador como Tracy McGrady, un interno peligroso como Yao Ming en el poste bajo -tanto para jugar de espaldas como para tener situaciones de pick and roll con los escoltas-, un hombre de grandes fundamentos defensivos y ofensivos como Luis Scola, y un veterano tirador, con voz autorizada en el vestuario, como Brent Barry. Como se ve, las variantes sobran.
El puesto de base está en tela de juicio, ya que si bien Rafer Alston viene de una Liga 07-08 en alza, nunca se pudo convertir en una variante ofensiva de peso. Se vio un despertar interesante de Aaron Brooks en la pretemporada: habrá que ver si puede sostener sus producciones cuando se juegue por los puntos.
De cara a lo que viene, entrenador, jugadores y directivos tienen un objetivo claro: pasar la primera ronda de playoffs, instancia que fue la maldición de Houston en los últimos años.
MÁS QUE VETERANOS: SPURS Y MAVERICKS
Para cualquier desprevenido: 2009, año impar ¿Saben que significa eso? ¿No?
Los Spurs van a tener que superar la falta de Ginóbili
Más allá de las cábalas y amuletos, los Spurs han demostrado a lo largo de esta década que merecen siempre el mote de candidatos.
Pero claro, los años pasan, el recambio no llega y la pregunta que ronda la cabeza de todos los fanáticos es la siguiente: ¿Podrán sostener la intensidad con tantos veteranos en el roster?
La única estrella con una edad media para la Liga es Tony Parker, con 27 años. El resto: Tim Duncan (32), Manu Ginóbili (31), Bruce Bowen (37), Fabricio Oberto (33), Ime Udoka (31), Michael Finley (35), Jacque Vaughn (33) y Kurt Thomas (36).
A decir verdad, yo también estaría preocupado.
Pero no hay que tirar la toalla antes de tiempo con los Spurs. Es un equipo con mística ganadora, con años de triunfos, con experiencia de sobra en etapas definitorias.
Su mayor fuerte es la defensa. Sobran especialistas en la materia: Bruce Bowen, Ime Udoka, Fabricio Oberto, Kurt Thomas y Manu Ginóbili, entre otros.
Además, tiene en Greg Popovich a uno de los entrenadores más motivadores e inteligentes de la NBA, que ha demostrado con creces como manejar la serie regular para cuidar piernas de cara a la postemporada.
Quizás el problema mayor radique en su Big Three. Ante la ausencia de Ginóbili -se perderá varios partidos de temporada regular por su operación de tobillo- Tony Parker y Tim Duncan deberán compartir el rol anotador de este equipo.
Pero supongamos un escenario negativo: si Parker o Duncan se lesionan en el período que Ginóbili sigue afuera ¿Quién tomaría determinaciones como segunda variable anotadora? Mejor ni pensarlo.
Por el lado de los Mavericks, el tema de la edad también estará en discusión.
Cuatro de sus cinco titulares superan la barrera de los 30 años: Jason Kidd (35), Jason Terry (31), Josh Howard (28), Dirk Nowitzki (30) y Erick Dampier (33). También podríamos sumar a esta lista a Jerry Stackhouse (33) y Devean George (31).
Los cuatro fantásticos de Dallas buscan algo importante
De todos modos, esta situación parece ser mucho menos problemática que la de San Antonio. Aquí los ojos están puestos en la profundidad del equipo en materia de perimetrales, ya que en la temporada pasada jugadores de la talla de Stackhouse y George tuvieron números negativos en comparación a lo que han hecho en sus carreras. Habrá que ver si Gerald Green puede significar una contribución importante desde el banco.
Además, en la base, sólo está José Juan Barea para reemplazar a Jason Kidd, quien seguramente necesitará minutos en el banco a lo largo de la serie regular.
En el sector que Dallas tiene muchas opciones es entre los aleros. Dirk Nowitzki tendrá las espaldas bien cubiertas con Brandon Bass en la zona pintada, mientras que en la posición de alero pequeño, Josh Howard contará, además de Stackhouse, con Shawne Williams y James Singleton como posibilidades desde el banco.
Si bien esta franquicia se devaluó bastante en los últimos dos años, la llegada de un entrenador inteligente como Rick Carlisle puede devolverle a este equipo la mística grupal ganadora que lo caracterizó en los años dorados de Avery Johnson. Para poder lograrlo, necesitará a Kidd y Nowitzki en sintonía, para que sean una dupla ganadora y no simplemente dos apellidos ilustres sobre el parquet.
EN BUSCA DE LA SORPRESA: MEMPHIS GRIZZLIES
Los renovados y jóvenes Grizzlies (promedian sólo 24.2 años en conjunto) cuentan con un perímetro prometedor: Mike Conley, O.J.Mayo y Rudy Gay son tres pequeños quemarredes en potencia.
Gasol, Milicic y Haddadi deberán crecer en la pintura
Se espera que veamos un roster cargado de velocidad, con mucha mejor ofensiva que defensa. Está claro que el equipo apostará a correr en transición debido a las condiciones físicas y técnicas de sus jugadores destacados.
Encabezados por su líder Rudy Gay, la plasticidad de su ala-pivote Hakim Warrick, la conducción de Mike Conley, y un banco con soluciones -Kyle Lowry, Javaris Crittenton, Marko Jaric- el perímetro de Memphis intentará hacer de sus piernas un estilo de juego.
La zona pintada parece ser el terreno de riesgo para la franquicia conducida por Marc Iavaroni. Más allá del talento, todo gira alrededor de la falta de experiencia NBA. Marc Gasol demostró en la ACB ser un centro dominante, que puede lastimar en ofensivas de poste bajo, tomar rebotes y defender duro, pero quizás le falte un poco de velocidad. Sucede lo contrario con Warrick, quien es un interno rápido, explosivo, pero que físicamente pierde más de lo que gana en el uno contra uno contra los gigantes de la Liga.
Memphis necesita que el serbio Darko Milicic explote. Por el momento, será suplente de Gasol, pero es un jugador con talento que necesita dar un salto de calidad urgente para ser protagonista en esta Liga. Además, una gran incógnita rodea al gigante iraní Hamed Haddadi, quien hizo un gran torneo olímpico en Beijing, pero que en los Grizzlies partirá como tercera opción en el puesto de centro.
Me olvidaba: entre los internos también figura Antoine Walker. Habrá que ver si le quedan balas en la cartuchera al ex Heat para colaborar o si seguirá siendo un problema debido a su estado físico.
Será difícil que estos jóvenes Grizzlies lleguen a la postemporada. Pero de algo estoy seguro: si quieren tener alguna chance, deberán mejorar en el costado defensivo. No hay otra manera: el sacrificio es el único antídoto contra los malos pronósticos.
En estas tierras habrá cuatro equipos contendientes: Rockets, Hornets, Spurs y Mavericks, y uno que quiere dar la sorpresa: Memphis Grizzlies.
DOS FRANQUICIAS EN ALZA: HORNETS Y ROCKETS
Empecemos por los pupilos de Byron Scott, quien fuese elegido el mejor entrenador de la temporada 07-08.
Chandler, Paul y West forman el Big Three de los Hornets
Los Hornets dieron un salto de calidad en la Liga pasada y están realmente mejor para la que se avecina, por dos razones concretas: 1) Sus jugadores recolectaron valiosa experiencia en los playoffs que pasaron 2) Llegó el especialista defensivo James Posey, procedente de los campeones Celtics. Y no perdieron nada a cambio.
En principio, New Orleans se apoyará -como todos esperan- en la explosión de Chris Paul para correr en transición y en su habilidad para exprimir el juego de postes y pick and roll con los internos, en ofensivas estacionadas.
Los Hornets tienen especialistas en el perímetro. A los tripleros Peja Stojakovic y Morris Peterson, se le suma la llegada de Posey para los lanzamientos externos alejados. Pero no sólo eso: debemos tener en cuenta la media distancia de David West y del joven Julian Wright.
Ahora bien, ¿dónde puede estar el problema para esta franquicia? En el recambio de la zona interior. A lo largo de sus carreras, tanto West como Tyson Chandler han padecido lesiones. Se supone que Melvin Ely y Hilton Armstrong sean los suplentes naturales de las dos estrellas y que Sean Marks y Courtney Sims estén un paso por detrás. A simple vista, perder una de las dos torres debajo de los tableros puede ser un verdadero dolor de cabeza para un equipo con aspiraciones importantes.
Por el lado de los Rockets, las expectativas se dispararon por las nubes tras la llegada del alero Ron Artest.
Houston tiene un equipo compacto, con múltiples variantes. Nadie puede negar que en óptimas condiciones físicas hay material para pelear por el título de campeón: Rafer Alston, Tracy McGrady, Ron Artest, Shane Battier, Luis Scola, Yao Ming, Brent Barry, Carl Landry, Joey Dorsey, Aaron Brooks, son algunos de los nombres ilustres que conforman este plantel.
¿Dónde puede aparecer un conflicto? Muchas de estas estrellas han padecido lesiones en repetidas oportunidades. Al tobillo de Yao se le debe sumar la espalda de McGrady, las molestias de Alston, el pie de Battier...
Los Rockets tienen plantel para pelear por el campeonato
De todos modos, lo principal en Houston pasará por la química grupal que pueda generar Rick Adelman desde el banco. Muchos cuestionaron la llegada de Artest debido a sus problemas de conducta y he aquí el primer desafío de jugadores y cuerpo técnico de Houston: acoplar al alero a la estructura sin que se dañe la mecánica.
En cuanto al juego en sí, los Rockets tendrán dos perros de presa en defensa perimetral como Battier y Artest, un especialista anotador como Tracy McGrady, un interno peligroso como Yao Ming en el poste bajo -tanto para jugar de espaldas como para tener situaciones de pick and roll con los escoltas-, un hombre de grandes fundamentos defensivos y ofensivos como Luis Scola, y un veterano tirador, con voz autorizada en el vestuario, como Brent Barry. Como se ve, las variantes sobran.
El puesto de base está en tela de juicio, ya que si bien Rafer Alston viene de una Liga 07-08 en alza, nunca se pudo convertir en una variante ofensiva de peso. Se vio un despertar interesante de Aaron Brooks en la pretemporada: habrá que ver si puede sostener sus producciones cuando se juegue por los puntos.
De cara a lo que viene, entrenador, jugadores y directivos tienen un objetivo claro: pasar la primera ronda de playoffs, instancia que fue la maldición de Houston en los últimos años.
MÁS QUE VETERANOS: SPURS Y MAVERICKS
Para cualquier desprevenido: 2009, año impar ¿Saben que significa eso? ¿No?
Los Spurs van a tener que superar la falta de Ginóbili
Más allá de las cábalas y amuletos, los Spurs han demostrado a lo largo de esta década que merecen siempre el mote de candidatos.
Pero claro, los años pasan, el recambio no llega y la pregunta que ronda la cabeza de todos los fanáticos es la siguiente: ¿Podrán sostener la intensidad con tantos veteranos en el roster?
La única estrella con una edad media para la Liga es Tony Parker, con 27 años. El resto: Tim Duncan (32), Manu Ginóbili (31), Bruce Bowen (37), Fabricio Oberto (33), Ime Udoka (31), Michael Finley (35), Jacque Vaughn (33) y Kurt Thomas (36).
A decir verdad, yo también estaría preocupado.
Pero no hay que tirar la toalla antes de tiempo con los Spurs. Es un equipo con mística ganadora, con años de triunfos, con experiencia de sobra en etapas definitorias.
Su mayor fuerte es la defensa. Sobran especialistas en la materia: Bruce Bowen, Ime Udoka, Fabricio Oberto, Kurt Thomas y Manu Ginóbili, entre otros.
Además, tiene en Greg Popovich a uno de los entrenadores más motivadores e inteligentes de la NBA, que ha demostrado con creces como manejar la serie regular para cuidar piernas de cara a la postemporada.
Quizás el problema mayor radique en su Big Three. Ante la ausencia de Ginóbili -se perderá varios partidos de temporada regular por su operación de tobillo- Tony Parker y Tim Duncan deberán compartir el rol anotador de este equipo.
Pero supongamos un escenario negativo: si Parker o Duncan se lesionan en el período que Ginóbili sigue afuera ¿Quién tomaría determinaciones como segunda variable anotadora? Mejor ni pensarlo.
Por el lado de los Mavericks, el tema de la edad también estará en discusión.
Cuatro de sus cinco titulares superan la barrera de los 30 años: Jason Kidd (35), Jason Terry (31), Josh Howard (28), Dirk Nowitzki (30) y Erick Dampier (33). También podríamos sumar a esta lista a Jerry Stackhouse (33) y Devean George (31).
Los cuatro fantásticos de Dallas buscan algo importante
De todos modos, esta situación parece ser mucho menos problemática que la de San Antonio. Aquí los ojos están puestos en la profundidad del equipo en materia de perimetrales, ya que en la temporada pasada jugadores de la talla de Stackhouse y George tuvieron números negativos en comparación a lo que han hecho en sus carreras. Habrá que ver si Gerald Green puede significar una contribución importante desde el banco.
Además, en la base, sólo está José Juan Barea para reemplazar a Jason Kidd, quien seguramente necesitará minutos en el banco a lo largo de la serie regular.
En el sector que Dallas tiene muchas opciones es entre los aleros. Dirk Nowitzki tendrá las espaldas bien cubiertas con Brandon Bass en la zona pintada, mientras que en la posición de alero pequeño, Josh Howard contará, además de Stackhouse, con Shawne Williams y James Singleton como posibilidades desde el banco.
Si bien esta franquicia se devaluó bastante en los últimos dos años, la llegada de un entrenador inteligente como Rick Carlisle puede devolverle a este equipo la mística grupal ganadora que lo caracterizó en los años dorados de Avery Johnson. Para poder lograrlo, necesitará a Kidd y Nowitzki en sintonía, para que sean una dupla ganadora y no simplemente dos apellidos ilustres sobre el parquet.
EN BUSCA DE LA SORPRESA: MEMPHIS GRIZZLIES
Los renovados y jóvenes Grizzlies (promedian sólo 24.2 años en conjunto) cuentan con un perímetro prometedor: Mike Conley, O.J.Mayo y Rudy Gay son tres pequeños quemarredes en potencia.
Gasol, Milicic y Haddadi deberán crecer en la pintura
Se espera que veamos un roster cargado de velocidad, con mucha mejor ofensiva que defensa. Está claro que el equipo apostará a correr en transición debido a las condiciones físicas y técnicas de sus jugadores destacados.
Encabezados por su líder Rudy Gay, la plasticidad de su ala-pivote Hakim Warrick, la conducción de Mike Conley, y un banco con soluciones -Kyle Lowry, Javaris Crittenton, Marko Jaric- el perímetro de Memphis intentará hacer de sus piernas un estilo de juego.
La zona pintada parece ser el terreno de riesgo para la franquicia conducida por Marc Iavaroni. Más allá del talento, todo gira alrededor de la falta de experiencia NBA. Marc Gasol demostró en la ACB ser un centro dominante, que puede lastimar en ofensivas de poste bajo, tomar rebotes y defender duro, pero quizás le falte un poco de velocidad. Sucede lo contrario con Warrick, quien es un interno rápido, explosivo, pero que físicamente pierde más de lo que gana en el uno contra uno contra los gigantes de la Liga.
Memphis necesita que el serbio Darko Milicic explote. Por el momento, será suplente de Gasol, pero es un jugador con talento que necesita dar un salto de calidad urgente para ser protagonista en esta Liga. Además, una gran incógnita rodea al gigante iraní Hamed Haddadi, quien hizo un gran torneo olímpico en Beijing, pero que en los Grizzlies partirá como tercera opción en el puesto de centro.
Me olvidaba: entre los internos también figura Antoine Walker. Habrá que ver si le quedan balas en la cartuchera al ex Heat para colaborar o si seguirá siendo un problema debido a su estado físico.
Será difícil que estos jóvenes Grizzlies lleguen a la postemporada. Pero de algo estoy seguro: si quieren tener alguna chance, deberán mejorar en el costado defensivo. No hay otra manera: el sacrificio es el único antídoto contra los malos pronósticos.