Ahora Manny Ramírez está en la mira de todos, y eso no es necesariamente algo malo para los Medias Rojas.
Acercándose la fecha límite del 31 de julio a las 4:00pmET-este jueves-para hacer cambios sin tener que colocar a los jugadores en la lista de waivers, el dominicano ha expresado que no rechazaría ser cambiado por Boston, si eso puede complacerle a todos. Le dijo a ESPNdeportes.com, "No me importa dónde juegue."
"Estoy cansado de ellos", continuó Ramírez, refiriéndose presuntamente a la gerencia de los Medias Rojas. "Y ellos están cansado de mí."
Claro, pero a la fanaticada le encanta todo esto. Y más cuando en medio de toda esta controversia e intriga, Manny ayudó a Boston a ganarle a los Yankees el domingo en el Fenway Park.
Pero algo es cierto: Es muy difícil, por no decir imposible, que Ramírez deje los Medias Rojas en esta temporada. Se han mencionado a los Filis como posible destino, mayormente por el historial del quisqueyano con el manager de Filadelfia, Charlie Manuel (éste dirigió a Manny en Cleveland en el 2000), pero no es algo que se deba tomar muy en serio.
Mientras Ramírez era la comidilla del día el domingo y durante la mayor parte del fin de semana, surgieron otros nombres entre los tantos rumores de cambio. El as de los Azulejos, Roy Halladay, es de los pocos que podría convertir a un buen equipo en una verdadera amenaza.
Se dice que el derecho está cansado de lanzar y lanzar y jamás alcanzar a los grandes del Este de la Liga Americana. Sus siete juegos completos este año son más de lo que ha producido cualquier rotación de Grandes Ligas.
Las reputaciones se forman en octubre, como en el caso de Josh Beckett. Halladay quisiera ponerse a la prueba en postemporada. Hay una lista larga de equipos donde podría terminar el Cy Young del 2003, pero es casi tan difícil que sea canjeado Halladay como Ramírez.
Mark Teixeira de los Bravos y Matt Holliday de los Rockies son otros estelares mencionados en los rumores, pero lo más seguro es que no se vayan de sus equipos actuales. Ahora bien, A.J. Burnett, el compañero de Halladay en Toronto, es otra historia. Burnett podría ser el mayor nombre en ser cambiado, con los Cardenales entre los más interesados.
Por otro lado, vale la pena observar a los Rays y los Marineros, por razones diferentes. Por primera vez Tampa Bay tiene razón para "comprar", mientras que Seattle quiere "vender".
Al manager de los Rays, Joe Maddon, le caería bien un bateador derecho y un pitcher zurdo para el bullpen y un lanzador abridor. Los Marineros, tratando de enviar a Jarrod Washburn a los Yankees, podrían complacer a Tampa Bay con el dominicano Adrián Beltré, Arthur Rhodes y Erik Bedard. Parece que todo el mundo en Seattle está disponible menos Ichiro Suzuki, y los Mets tienen en la mira al jardinero Raúl Ibáñez.
En Cincinnati, al abridor Bronson Arroyo no le haría mal un cambio de escenario, y se dice que están interesados los Rockies. Cincinnati busca jugadores jóvenes y atléticos, construyendo su conjunto alrededor de Jay Bruce, Brandon Phillips y el dominicano Edinson Vólquez.
Los Atléticos, siempre dispuestos a escuchar ofertas, podrían agregar aún más talento joven si ponderan cambiar al derecho Justin Duchscherer. Podría marcar la diferencia en otro club a punto de competir por un título.
No es fácil para un equipo agregar a un jugador de impacto sin hacerle demasiado daño al núcleo de talento joven. Pero se puede; hay que ver cómo Milwaukee sacó a CC Sabathia de Cleveland.
Los Cerveceros parecen estar dispuestos a hacer más movimientos. El bullpen necesita otro brazo, y George Sherrill podría estar en la mira del equipo de Wisconsin...pero lo mismo se puede decir de varios equipos más, y no será fácil adquirir al cerrador de Baltimore.
Los Rays, conscientes del "millaje" en el brazo de su taponero Troy Percival, buscan más relevo también.
Con los zurdos siempre bien cotizados, hay otros disponibles, aún si Colorado no intenta cambiar a Brian Fuentes. Surgen nombres como Eddie Guardado, Will Ohman, Jack Taschner, Ron Mahay, Scott Schoenweis y John Grabow.
Sorpresivamente, no hay tantos derechos. El mayor nombre sería el cerrador de Oakland, Huston Street.
En la receptoría, el boricua Bengie Molina podría ser de ayuda para muchos equipos, incluyendo los Yankees, donde su hermano José es ahora mismo catcher titular con la lesión de Jorge Posada.
Y en cuanto a los toleteros, Jason Bay podría salir de Pittsburgh, al igual que Xavier Nady...Tampa Bay y los Mets son posibles destinos. Randy Winn de los Gigantes también podría encajar bien en Queens.
Pero tal vez el bateador de poder con más posibilidades de cambiar de equipo sea Adam Dunn de los Rojos, que será agente libre después del 2008.