Minaya agradeció a los dueños del equipo por confiar en él para contratar a Rodríguez
Este miércoles, los Mets de Nueva York presentaron de manera oficial ante los medios tanto audiovisuales como impresos a su nuevo cerrojo, Francisco Rodríguez. La misma se llevó a cabo durante la fiesta anual del club, en favor de los niños que habitan en el Citi Building en Long Island City.
Por su parte, el gerente general del equipo de Queens, Omar Minaya, fue el encargado de exhibir al criollo ante la prensa, donde dio gracias a los propietarios del equipo neoyorquino, y posteriormente reveló la verdadera razón por la cual concretó la firma de Rodríguez.
Minaya relató que sus hijos constantemente le exigían que contratara al “Kid”. “Papá, tienes que conseguir a K-Rod”, manifestó jocosamente el gerente dominicano.
Lo primordial para los Mets en esta temporada baja era la adquisición de un nuevo rescatador, por tanto, Rodríguez sació una de las principales necesidades más cruciales de la franquicia, ya que perdieron al apagafuegos Billy Wagner, quien en el mes de agosto debido a una lesión del codo perderá toda la temporada 2009.
El caraqueño próximo a cumplir 27 años de edad el mes siguiente, desde que debutó en 2002 con los Angelinos, convirtiéndose como un miembro clave del cuerpo de lanzadores del equipo californiano, se ha ganado la reputación de ser uno de los mejores taponeros en dos de las últimas campañas de la MLB. En par de ocasiones ha encabezado el liderato de más salvamentos conseguidos, estableciendo el récord de 62 rescates en 2008.
Con respecto a la tabla de todos los tiempos, está posicionado en el 36to lugar.
"Los aficionados de los Mets son muy apasionados", dijo Rodríguez. "Me entusiasma ganarme su respeto y no defraudar a nadie".
Luego de culminar la zafra este año, surgieron preguntas y dudas acerca de la velocidad que posee Rodríguez, la cual pareciera haber disminuido en comparación con la del 2007. Sin embargo, el serpentinero garantizó que su lanzamiento de recta regresará, señalando que ya domina el envío de cambio, hasta el punto donde la ejecución no es un problema.