EL Venezolano Rumbero - Un Dia De Fiesta

ftdesigns

¡FUCK ART!
Moderador
jajajaj esto lo encontre en un blog x hay
y es de una scritora llamada Neya U.
jajaja ksi me mie... jajajajaja

La imagen es clara: al comenzar la fiesta todo el mundo está bien arreglado. En el caso de las celebraciones de tipo “formal” todas las mujeres llegan luciendo como misses (muchas, como la que estaba deseando el puesto de la vigésimo quinta finalista, pero misses al fin), y sus respectivos esposos y/o acompañantes con cara de molestia porque, lo que a ellos les costó 5 minutos en hacerse a la susodicha le tomó una tarde entera, gastó un platal y, a la hora que están llegando, seguro que ya se acabaron los tequeños! En las informales ocurre casi lo mismo, sólo que los hombres no tienen saco sino alguna chemisse o camisa manga corta, con su respectiva mujer empintadísima al lado.

Siguiendo con la imagen, están mesas repletas de “adultos contemporáneos” (pues no, a nadie le gusta que le digan viejo) tomando whisky, hablando y riendo de cualquier cosa que a alguno de ellos se le ocurra comunicar al resto. Lo siguiente en la visión 360 es un discplay que está colocando reggaetón (recordemos que los jóvenes son el futuro del país, y por tanto, hay que dejar que tengan sus descargas hormonales ahorita, para que funcionen luego, o qué sé yo) y su clásico séquito de gente peleando por ver quién llega hasta más abajo, con más movimiento de cadera y, entre hombres, quién lo recuesta más. Un detalle interesante es que por cambiar el ambiente seguramente minutos más tarde colocarán electrónica, pero la descarga hormonal continuará porque lo bailan exactamente igual al reggaetón. Vale acotar también que la mayoría de los “pequeños hombres” que baila, sostiene un vaso de vidrio (más tarde destinado a caer en el medio de la pista), con un líquido amarillento y unos cuantos hielos pues, esta noche, ellos son gente grande y pueden “beberse un whisky” con sus panas, mientras ellos de forma conveniente se reparten a los “culitos” de la fiesta.

En muchas de las ocasiones si la fiesta está medio aburrida, el lugar más concurrido será un pasillo o cualquier espacio apartado, oscuro y que pueda de servir de escondite a todos aquellos que no quieren que los cachen disfrutando del placentero pero dañino humo de un marlboro o de un Belmont (que por lo general le lograron sacar a alguien que sí podía fumar), zampando o intentando simplemente hablar sin perder la voz.

Más avanzada la fiesta, cuando el grupo o el discplay decide que la música de fondo sea algo como “aaaaaaaaaaaaaaay papachongo!” verás a las señoras levantarse de sus mesas, tomar firmemente a su acompañante del brazo y dirigirse cual estampida a la pista, donde disfrutarán de esos minutos de gloria que les recuerdan cuando ellas eran las que se iban a fumar a escondidas. Para este momento ya nadie tiene el saco encima (de hecho, ese ítem desapareció como 5 minutos luego de llegar… todo era parte de ese asunto de “echar pinta”), ninguno de los niños asistente a la fiesta tiene la corbata ni meramente ajustada, y la mayoría de las niñas tiene los tacones bajo la mesa. Acto seguido del piano-merengue, viene un set de música variada.. “la hora loca” que le dicen. En este lapso la gente bailará canciones que mágicamente tienen coreografía (y lo que es más importante, todo el mundo se la sabe), y verás cómo el whisky que hace horas se tomaban, se le subirá a la cabeza a estos “pequeños hombres”, mientras saltan todos en grupo abrazados, con la corbata en la cabeza (el 90% de las caídas de vaso ocurre ahorita). Los acontecimientos que ocurren luego de este episodio son generalmente una repetición de lo anterior: el set de perretón/electrónica, la misma gente zampando, en fin.. Camino de salida de la fiesta verás miles de vasos, colillas (porque hay ceniceros, pero nadie sabe cómo usarlos), y uno que otro ser medio acostado en una mesa, con los ojos cerrados y apariencia de haber sido tomado por un morfeo algo alcoholizado.

Lo importante de todo esto es que no hay medidas de precaución: invites a quien invites, lo hagas donde lo hagas o sirvas lo que sirvas, este fenómeno ocurrirá SIEMPRE y, lo que es peor, seguramente eres el protagonista de algunas de las imágenes descritas.