Guadalajara, México
Fuente: Notimex
El cantante mexicano Aleks Syntek puso a casi dos mil personas a cantar y bailar al ritmo de su música, en el concierto que ofreció en el teatro Diana de esta ciudad, donde presentó su más reciente producción discográfica Lección de vuelo.
Desde el inicio de la velada los gritos de "¡Aleks, Aleks¡" llenaron el teatro, como preámbulo de lo que sucedería durante el recital que abrió con A veces fui, acompañado por las palmas de los tapatíos.
Aleks mostró su versatilidad musical, al cambiar de un instrumento a otro, dependiendo de la exigencia de cada canción. Así, tocó banjo, contrabajo, guitarra, teclados y percusiones.
"Una bendición, es una bendición estar de nuevo acá en Guadalajara con este viaje", manifestó Syntek, antes de interpretar Bendito tu corazón, que fue coreada con mucho entusiasmo por los asistentes.
A ésta le siguieron temas como Doña muerte y Superficie lunar, con arreglos musicales que mostraron una vez más la calidad del cantautor.
Con Historias de danzón y arrabal la fiesta se desató por completo, incluso, algunas personas abandonaron sus asientos para dejarse llevar por el ritmo pegajoso.
La calma volvió con los primeros acordes de Natalia, dedicada a su hija y en la que aprovechó para tocar el piano; mientras, en las pantallas se mostraban algunas fotografías de la pequeña.
Durante las cerca de dos horas de concierto fueron comunes los gritos como "¡Aleks, te amo!" y "¡Te amo, Syntek!", que el cantautor recibió con agrado. No perdió tiempo para convivir con sus fans, incluso accedió a utilizar unos lentes oscuros y una gorra que le acercaron desde la primera fila.
Sus éxitos de ayer y hoy, como Sexo, pudor y lágrimas, Intocable y Duele el amor, cerraron con broche de oro la velada, en medio de gritos de emoción y coros monumentales por parte de los asistentes.
Fuente: Notimex
El cantante mexicano Aleks Syntek puso a casi dos mil personas a cantar y bailar al ritmo de su música, en el concierto que ofreció en el teatro Diana de esta ciudad, donde presentó su más reciente producción discográfica Lección de vuelo.
Desde el inicio de la velada los gritos de "¡Aleks, Aleks¡" llenaron el teatro, como preámbulo de lo que sucedería durante el recital que abrió con A veces fui, acompañado por las palmas de los tapatíos.
Aleks mostró su versatilidad musical, al cambiar de un instrumento a otro, dependiendo de la exigencia de cada canción. Así, tocó banjo, contrabajo, guitarra, teclados y percusiones.
"Una bendición, es una bendición estar de nuevo acá en Guadalajara con este viaje", manifestó Syntek, antes de interpretar Bendito tu corazón, que fue coreada con mucho entusiasmo por los asistentes.
A ésta le siguieron temas como Doña muerte y Superficie lunar, con arreglos musicales que mostraron una vez más la calidad del cantautor.
Con Historias de danzón y arrabal la fiesta se desató por completo, incluso, algunas personas abandonaron sus asientos para dejarse llevar por el ritmo pegajoso.
La calma volvió con los primeros acordes de Natalia, dedicada a su hija y en la que aprovechó para tocar el piano; mientras, en las pantallas se mostraban algunas fotografías de la pequeña.
Durante las cerca de dos horas de concierto fueron comunes los gritos como "¡Aleks, te amo!" y "¡Te amo, Syntek!", que el cantautor recibió con agrado. No perdió tiempo para convivir con sus fans, incluso accedió a utilizar unos lentes oscuros y una gorra que le acercaron desde la primera fila.
Sus éxitos de ayer y hoy, como Sexo, pudor y lágrimas, Intocable y Duele el amor, cerraron con broche de oro la velada, en medio de gritos de emoción y coros monumentales por parte de los asistentes.