los chistes de jaimito no son muy buen opero tripean atmitanlo 











Llega Jaimito al parque, se le acerca un amiguito y le dice:
- Jaimito, tenés puesto un zapato marrón y otro negro.
Y Jaimito le contesta:
- Y eso no es nada!! en mi casa tengo otro par igualito pero al revés.













La profesora está hablando a sus alumnos:
- Voy a hacer dos preguntas, pero el que conteste bien la primera, no deberá contestar la segunda. A ver, ¿cuántos pelos tienen los caballos en el lomo?
Y Jaimito responde rápidamente:
- Cincuenta y seis millones trescientos doce mil quinientos treinta y cinco.
Asombrada, la maestra le pregunta: -¿Y cómo lo sabes?
-¡Ah! Esa ya es la segunda pregunta.







Está la fiesta a su máximo, y en eso llega Jaimito, se acerca a una chica y le pregunta:
- ¿Vas a bailar?
- ¡Sí! - le responde la chica con gran entusiasmo.
- Buenísimo! Me llevo tu silla entonces.









Estaba Jaimito hablando mucho en clase sin prestar atención hasta que se cansa el profe...
- Escuchame bien Jaimito, si no te callás de una vez voy a llamar a tu madre.
- ¡Jua! como quiera, pero mire que ella habla más que yo!

Llega Jaimito al parque, se le acerca un amiguito y le dice:
- Jaimito, tenés puesto un zapato marrón y otro negro.
Y Jaimito le contesta:
- Y eso no es nada!! en mi casa tengo otro par igualito pero al revés.
La profesora está hablando a sus alumnos:
- Voy a hacer dos preguntas, pero el que conteste bien la primera, no deberá contestar la segunda. A ver, ¿cuántos pelos tienen los caballos en el lomo?
Y Jaimito responde rápidamente:
- Cincuenta y seis millones trescientos doce mil quinientos treinta y cinco.
Asombrada, la maestra le pregunta: -¿Y cómo lo sabes?
-¡Ah! Esa ya es la segunda pregunta.
Está la fiesta a su máximo, y en eso llega Jaimito, se acerca a una chica y le pregunta:
- ¿Vas a bailar?
- ¡Sí! - le responde la chica con gran entusiasmo.
- Buenísimo! Me llevo tu silla entonces.
Estaba Jaimito hablando mucho en clase sin prestar atención hasta que se cansa el profe...
- Escuchame bien Jaimito, si no te callás de una vez voy a llamar a tu madre.
- ¡Jua! como quiera, pero mire que ella habla más que yo!