Cuando hablamos de “LÍDERES CRISTIANOS” y “LIDERAZGO” hay algunas preguntas básicas que vienen a nuestra mente. ¿Qué es un líder? ¿Qué hace un líder? ¿Cómo se llega a ser líder? ¿Dónde encontramos un líder? ¿Por qué se necesita un líder? ¿Por qué alguien desea convertirse en líder? ¿Por qué la gente sigue a un líder? Si cada cristiano puede y debe ser líder, ¿Cómo contesta él o ella a estas preguntas?

Tanto su grupo como todos los que le conocen y están familiarizados con su ministerio, esperan que la persona que inició una obra sea un buen líder, ya sea laico, ministro bivocacional, o pastor entrenado en el seminario. Cada iniciador de iglesias necesita contestar de una manera personal las preguntas mencionadas anteriormente, y afirmar así su decisión, determinación y destino para ser el líder efectivo que su grupo necesita.

Nosotros hemos estudiado muchos tipos de líderes en la Biblia y en la historia secular. El Señor Jesucristo es nuestro Líder modelo en el servicio cristiano. También, han existido muchos seres humanos que Dios usó como líderes durante su obra reflejada en la Biblia. Entre ellos están: Noé, Abraham, José, Nehemías, Daniel y Pablo. A la vez que, comencé a preguntarme: “¿Qué requiere Dios de mí como su líder cristiano?” y “¿Qué es necesario para ser un ministro efectivo?” Al buscar las cualidades o características del líder cristiano, especialmente de un iniciador de iglesias, encontré el ejemplo de José en Génesis 41.33-41 y 45.8-11. El se parecía a Jesucristo, su carácter y sus hechos se amalgamaban formando un líder bueno y efectivo.

He decidido resumir en nueves aspectos que son básico y prácticos al mismo tiempo que el líder debe tener en cuenta al momento de ejercer su liderazgo para con su equipo de trabajo:

I. Los líderes son personas de confianza
Los líderes no basan su efectividad de liderazgo en llevar a cabo las mejores prácticas de competencia de mercado, o en realizar los mejores procesos, o en hacer un montón de llamadas telefónicas. Las personas van a seguir a las personas que les gusten y les agraden. A ellos les gustan la gente en la que puedan confiar, y ellos confían en las personas que demuestren preocupación y competencia. Las personas van a trabajar mejor si se sienten escuchados, si se sabe claramente que es lo que se espera de ellos y si sienten que nosotros entendemos que ellos también son personas, y toman decisiones todos los días fuera del trabajo que los afectan a ellos y a sus familiares.

II. Los líderes escuchan
Las capacidades de escuchar no son hereditarias, son adquiridas, y en esto se basan muchos estilos de liderazgo. La mayoría de las capacidades se adquieren en la infancia, y si los niños no sienten que los adultos los están escuchando, es muy probable que no escuchen a los adultos. La mayoría de la gente (el 75% según algunos estudios) no escucha bien. La gente está motivada por los líderes para que los escuchen. Es más probable que la gente siga un ejemplo que una orden; por eso para crear mejores oyentes hay que convertirse en un buen oyente. Todo el mundo sabe algo que usted no, y si escucha, encontrará ideas que la gente tiene para mejorar la organización.

III. Los líderes no juzgan
Si críticas las ideas de alguien, seguramente esa persona no utilice nunca las tuyas pues atentas contra su auto integridad. Dos cabezas piensan mejor que una y el trabajo en equipo efectivo siempre debe ser considerado como una opción. Esto no sólo significa enseñarle a otros a trabajar juntos y usar las ideas de los demás, pero puede servir para que usted se convierta en parte del proceso aplicando su honestidad.

IV. Los líderes delegan
El potencial de las personas a veces es desperdiciado no pudiendo administrar adecuadamente el tiempo en el trabajo. Un buen líder no puede manejar cada detalle. Un buen líder reconoce que todos tienen habilidades fuera del entorno inmediato, y confía en las demás personas para que usen estas habilidades de manera prudente.

V. Los líderes motivan
Los personas tienden a estancarse cuando disminuye la motivación y el liderazgo. La motivación y la creatividad no es la antigua frase “Digo algo o algo malo va a pasar”, esto es simplemente ser guiados por el miedo. Esto puede tener resultados a corto plazo, pero no es eficaz a largo plazo. En cambio, desafié a las personas ya que esto genera entusiasmo y creatividad. Fije objetivos que puedan estar ligeramente fuera de su zona de progreso, y vea los resultados. Luego, guíelos hacia la solución, pero no se las de. Enséñeles a descubrirse a si mismos y su autoestima se elevará, junto con mejores resultados para usted.

VI. Los líderes entienden a las personas
La gente en general no cambian mucho. Vea como son ahora las personas que le siguen. Gestione sus capacidades actuales, y no las capacidades de una persona sobresaliente valorándolos como seres humanos. Esta persona encontrará su propio camino. Gracias a la observación constante en lo que se requiere para hacer el trabajo y convertirse en experto en las entrevistas y contratos.

VII. Los líderes aprenden
Los lideres, siendo personas éticas y morales, se miran a si mismos y a sus acciones para ver si lo podrían haber hecho mejor, y recordarse hacerlo mejor la próxima vez. Los líderes se educan a sí mismos mediante la búsqueda de información, la lectura acerca del liderazgo, hablando con otros líderes, intercambiando ideas y experiencias y recordando que el cambio es constante. Ellos mantienen todas las tendencias en la dirección, la técnica, la industria y las necesidades de las personas. Cuando el haya crecido hasta emplear 5-15 personas, van a tener que cambiar de administrar cosas a administrar personas, y de un técnico experto a un pensador estratégico.

VIII. Los líderes planean de antemano
No alcanza con venir a trabajar solo para hacer tu trabajo, y marcharse al final del día y seguir adelante. Esto es lo que hacen los empleados, este es su contrato. Los líderes piensan en “que va a pasar después”, “que pasaría si…” y tienen las respuestas y un plan de acción preparado. Ellos están constantemente pensando hacia el futuro, anotando ideas para mejorar, y determinando maneras en donde el proceso de día a día trabaja sin problemas para darles más tiempo.



IX. Los líderes fijan objetivos para ellos mismos
Los líderes invierten tiempo y dinero en caso de que sea necesario para el desarrollo personal. Piense en donde le gustaría estar a usted o a su organización en 3 o 5 años. Anote estos objetivos, y escriba lo que se necesita hacer para lograr cada uno de ellos. Los objetivos pueden ser financieros, personales o relacionados con los hobbys. Trace un plan para su vida y, si es posible, póngale plazos a cada objetivo. Revise el plan cada tanto para evaluar los resultados, y modifíquelo según sea necesario si las circunstancias cambian. Busque el apoyo de aquellos que están cerca de usted que se vean afectados, para ganar su compra, y mantenerlos informados de cómo va con sus objetivos.


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