Las gallinas, la tierra mojada al amanecer, la grama, los caballos, los
bueyes, los cerdos... Todo lo que dejó atrás en su natal Palma Soriano, en
Santiago de Cuba, revive en las líricas de sus canciones para reafirmar su
orgullo de ser "El Campesino".
Esos elementos siguen igual de revolcados, no precisamente en el establo
rural, sino en el que se forma cuando ritmos y temas propios del reggaetón se
funden en una voz melódica que bien se acopla a la balada.
Más que la domesticación, Yankel "El Campesino", ganador del concurso "Estrellas
del futuro", del programa "Sábado gigante" (Univisión), aprendió de los animales
granjeros que lo rodearon en su infancia la capacidad de adaptación y el amor
por el trabajo... y lo parecido de su vida sexual a la de los humanos.
Ahora que produce su primer disco junto al puertorriqueño Félix Caraballo, el
ex integrante de los grupos juveniles X-Fórmula y La Combinación se ha dado
cuenta de cómo a través de su música puede aplicar esos conocimientos, que "sólo
domina un campesino".
De ese modo explica su experiencia musical el cubano de 20 años radicado en
Miami, quien se encuentra de visita en la Isla para trabajar en el álbum.
"Escribo canciones de la vida real, de lo que viví en Cuba, con un mensaje
alegre, porque hay mucha alegría, pero también mucho trabajo. Yo aprendí que de
ese sudor que se pasa vienen las cosas buenas", comenta sobre su rol de
compositor.
Aunque en el concurso televisivo destacó el reggaetón, resulta inevitable
para el también guitarrista y pianista desprenderse de la balada y de la
connotación amorosa que suele adquirir ese género, razón por la que afirma que "también
canto al despecho".
Entonces, la "cosa se mezcla", y cabe la posibilidad de que, en un "perreo",
aflore la melancolía al recordar a Cuba y al hijo de cuatro años del que está
separado hace dos, Jorge Carlos Crespo.
"Todo lo que hago es por él y por Dios. Ahí es que viene fuerte el
sentimiento del amor", expresa con su acento cubano libre de afectaciones.
Pero lo mismo ocurre a la inversa en cuanto a la balada y los ritmos más
suaves, sobre todo porque en sus composiciones busca imprimir "el doble sentido,
en cuanto a la mujer".
"A las mujeres les digo 'potranca', 'gallinita'. Mezclo toda esa fauna con lo
humano, pero bien limpio, sin caer en lo vulgar", detalla sonriente.
Entonces, "viene la mezcla rara" y, a son de guitarra acústica y con las
notas más elevadas que le permite su registro vocal, cuenta una historia sobre "una
gallinita" que "me saca los huevitos" y "le doy piripipí".
Ése es el caso de "Piripipí", cuya melodía pareciera anunciar una historia
sobre un romance "cortavenas", en disonancia con una letra plagada de contenido
sexual.
De ahí que el productor Félix Caraballo opine que "la voz que él tiene se
presta para bohemia", tipo de música que, adelanta, se incluirá en el disco, que
se proponen terminar en verano de 2006 bajo el sello Top Secret Musik.
También la humildad es otro rasgo campesino de Yankel Luis Crespo, su nombre
de pila. "Yo no quiero llegar a ser el primero; aspiro a que Mmúsica llegue al
mundo", expresa. "Y que llegue a Cuba", enfatiza con el ensanche de sus ojos
café el autor de "La gallinita", "Todo lo que he hecho por ti", "Potranca" y
"Loco por tu amor", las últimas dos incluidas en el disco "Mexicano", del
reguetonero boricua "El Mexicano".
La falta que le hace su patria, no obstante, está satisfecha mientras siga
visitando Puerto Rico, donde "los amaneceres, las lomas, las calles, la gente
haciendo parrandas en las esquinas y el castillo San Felipe del Morro", le
permiten reiterar que "extraño a Cuba y a la vez no la extraño".
Yankel "El Campesino" estará en el país hasta el 6 de enero, de modo que
pueda "disfrutar todos estos fiestones que se forman aquí".