NUEVA YORK – El puertorriqueño Daddy Yankee debutó exitosamente en la
prestigiosa sala del Madison Square Garden, en esta ciudad, para iniciar su gira
"Barrio fino" junto al colombiano Carlos Vives, quien presenta su disco "El rock
de mi pueblo".
A los asistentes del concierto, escenificado en la noche del sábado, no les
quedó la menor duda del impacto que ha tenido el reggaetón y del abrumador éxito
del cantante Daddy Yankee, uno de sus máximos exponentes, en lo que fue una
inolvidable noche para el público.
"Juntos dos grandes" fue el título de la presentación que unió por primera vez
dos géneros distintos, pero de pueblo; uno, Vives, representando el folclor
colombiano, y Yankee, la música urbana, "del barrio, del pueblo" como la llama
el artista, y que a juzgar por el frenesí de los espectadores, llegó para
quedarse.
Daddy Yankee cerró la noche, luego del gran concierto al que Carlos Vives
tiene acostumbrado a su público y cuya última canción fue a ritmo de reggaetón,
como preámbulo a la presentación del boricua.
Los gritos del público fueron ensordecedores cuando la escenografía que usó
Vives, de una casa típica de cualquier campo latino, giró para aparecer Daddy
Yankee, vestido de blanco y gafas oscuras, sentado en un trono y recibido con
fuegos artificiales.
La silla comenzó a descender hasta que se levantó para acercarse al micrófono y
dar paso a una "noche poderosa", como la describió a los medios, en la que se
entregó por completo a su público, que escuchó temas de amor como "Tu príncipe",
de desamor como "Lo que pasó, pasó" y de crítica social en "Corazones".
Inició su gran espectáculo, acompañado por nueve bailarines y del cantante
Nelson Ramírez, con una improvisación en la que saludó a todos los países
latinos "y a la tierra que me vio nacer", un gesto que el artista repitió varias
veces y al que el público respondió agitando banderas, levantando sus manos y
dando vítores.
"Are you ready New York?", preguntó el intérprete del popular tema "La gasolina"
y que manifestó su orgullo por ser puertorriqueño, en una sala donde
predominaron las banderas colombianas y boricuas.
Al culminar su segundo tema, salió del escenario para retornar vestido con ropa
de camuflaje e interpretar "Corazones", un tema social, acompañado de un vídeo
sobre la criminalidad que afecta a Puerto Rico que impactó, ya que incluyó
sonidos de armas de fuego.
"Soy de la capital del crimen, y en el aire se percibe un espíritu de muerte que
devora lo que vive. Si fuera por mí, reuniría a todos los caseríos proponiendo
una tregua, en nombre de los que se han ido", dice una parte del tema, que pide,
además, que no se derrame ya más sangre en Puerto Rico.
"Oye mi canto" del que dijo abrió las puertas al reggaetón a nivel internacional
y premiado este año por la Sociedad de Autores, Escritores y Editores (ASCAP),
"Machete" y "Mayor que yo" fueron parte de su espectáculo de una hora.
Poco antes de finalizar, se presentó como "de la isla de Puerto Rico, soy de Las
Lomas (un sector pobre de la capital) y bien orgulloso de que también el pueblo
dominicano me haya dado mucho cariño, de que los colombianos me estén apoyando
en su país y saludos a Venezuela", dijo al referirse a los países que pronto
visitará en su gira.
A la pregunta de "¿están listos para calentar los motores?", los gritos se
apoderaron de la sala ante el esperado tema "La gasolina" con el que se despidió
del público tras hacer su sueño una realidad al presentarse en tan importante
lugar de espectáculos.
GRACIAS A PRIMERA HORA