Según se desprende del documento, a Tego Calderón se le adeuda una suma
superior a los $810 mil, a los que se agregarán los gastos en costas y
honorarios de sus abogados si obtiene un fallo a su favor.
El rapero, representado legalmente por Patricia Rivera MacMurray y José
Alfredo Hernández Mayoral, no ha recibido el pago completo por las regalías de
las ventas de sus discos "El Abayarde" (2002) y "El enemy de los guasibiri"
(2003).
Se supone que Elías de León, presidente de White Lion, pagaría al reguetonero
$1.75 por las primeras 10 mil copias vendidas de "El Abayarde". Hasta el
presente el álbum lanzado en abril de 2002 ha sobrepasado las 300 mil unidades.
La compensación respondía a regalías por el uso de sus grabaciones matrices y
sus composiciones por White Lion Records, acorde con el documento legal al que
PRIMERA HORA tuvo acceso y se presentó en el tribunal el miércoles 7 de junio a
la 1:17 de la tarde.
En cuanto al "El enemy de los guasibiri", lanzado en noviembre de 2003 se le
pagaría $2.75 por unidad vendida, pero a solicitud de White Lion la cantidad se
redujo a $2.50.
De este discompacto se han vendido alrededor de 200 mil copias y aún se
encuentra disponible en Puerto Rico y Estados Unidos.
Pese a que el demandante ha solicitado en múltiples ocasiones a White Lion un
desglose de ventas por ambos discos, nunca se le ha ofrecido. La última
información entregada fue el 1 de septiembre de 2005, que cubría hasta el 31 de
marzo de ese año.
El empresario ha incumplido su contrato del 19 de junio de 2001 al no pagarle
al vocalista la compensación acordada, se establece.
El incumplimiento de contrato ha causado pérdidas de aproximadamente $450 mil
en regalías por la venta de "El Abayarde" y "El enemy de los guasibiri", se
alega.
Queda al descubierto otra cantidad de dinero por el uso de dichas grabaciones
matrices y composiciones por terceros que han compensado a los demandados.
White Lion ha desembolsado pagos parciales de ambas producciones y, se
argumenta, nunca ha suministrado un informe detallado de ventas a los
demandantes.
Aunque Elías de León ha liquidado esporádicamente varios de los pagos por
insistencia del exponente de reggaetón, siempre se ha dejado una suma cuantiosa
de dinero sin reembolsar.
Con este pleito legal, Tegui Calderón Rosario, nombre de pila del rapero,
exige que se le rindan cuentas de todas las ventas de ambos discos así como
negocios realizados con el uso de sus ejecutorias y composiciones en todos los
medios en que han sido utilizadas.
PRIMERA HORA supo que Tego Calderón lleva más de un año con esta situación y
como no se ha resuelto se vio obligado a recurrir a los tribunales para rescatar
su master y el dinero que se le adeuda.
Elías de León no quiso comentar sobre el pleito legal, por lo que se limitó a
decir a PRIMERA HORA que está "tranquilo y confiado en la ley".
"Todo está en manos de Dios", acotó.
Como socio de White Lion se le deben $350 mil
Como parte de la demanda, Tego Calderón también alega que se asoció a Elías
de León para participar en los discos de sus artistas Zion & Lennox, Julio
Voltio y John Eric "La Roca", por lo que se le adeudan otros $350 mil.
"El Abayarde" en su rol de socio alega que invirtió $20 mil para pautar en
los medios la promoción del álbum "Motivando a la yal" de Zion & Lennox.
Elías de León, que no le ha reconocido participación en la sociedad ni le ha
compensado por la misma, sólo ha devuelto a Tego Calderón la cantidad de $10
mil.
A eso se suma que el vocalista aparece en el disco como invitado en el tema
"El cantante", por lo que reclama que no se le ha pagado su participación ni las
regalías.
El intérprete de reggaetón aduce además que llevó a Julio Voltio a White
Lion, por lo cual aparece como socio de la producción musical "Julio Voltio/Voltage
AC", en la que fungió de asesor, compuso "Julito maraña" y "Se van" y prestó su
voz en ambos temas.
El Negro Calde, como también se le conoce, igualmente intervino en los vídeos
musicales de las composiciones.
Otro disco en disputa es "El peso completo", de John Eric "La Roca",
manufacturado y distribuido bajo Jiggiri Records, sello de Tego Calderón, quien
alega que nunca ha autorizado el uso de su marca ni tampoco ha sido compensado
por ello.