El rapero Mexicano no dijo nada, sólo estalló en llanto al escuchar al juez
Edwin Ruiz declararlo libre de todos los cargos de posesión de drogas por no
creer en los testimonios de los agentes involucrados en el caso.
Previo a su decisión, ayer, jueves, en la sala 605 del Tribunal de Primera
Instancia de Bayamón, el juez Edwin Ruiz describió el caso como un "bombo al
pitcher y un burro amarrado. El problema no es el bombo, es el pitcher".
"Éste es un caso que usted (Mexicano) se comió la luz roja, los agentes lo
siguieron y lo arrestan. Pero hay una serie de contradicciones entre los agentes
(de cómo fueron los hechos). Para evitar un acto ilegal a plena vista, hay que
escrudiñar con cierto rigor. Éste es nuestro caso", sostuvo.
Mexicano, que permaneció preso tres meses y 18 días, sería excarcelado anoche
de la Cárcel Regional de Bayamón y tendrá que pagar una multa de $100 por tener
su licencia de conducir vencida y otros $100 adicionales por gastos de costas.
El pasado 1 de febrero, Mexicano fue arrestado y encarcelado ante la
imposibilidad de prestar la fianza hipotecaria de $200 mil.
Israel Perales Ortiz, nombre real del artista, fue arrestado junto a Héctor
Martínez Montañez, por los agentes Ariel Rodríguez y Luis Serrano, de la
División de Drogas y Narcóticos de Bayamón, tras cometer varias infracciones de
tránsito en la PR-165 en Cataño.
En ese momento, las autoridades le ocuparon al vocalista seis sobres de
heroína y cuatro bolsas de cocaína. Además, le expidieron seis boletos por la
violación a la ley de tránsito que el rapero no quiso firmar, ni aceptar.
El hecho de que Mexicano rebasara una primera luz roja y los agentes no lo
detuvieran esperando a que el semáforo cambiara a verde, creó duda en el
magistrado.
"Usted transitaba a 40 millas y ellos seguían alejados. Ellos arrancan y
tienen la suerte de pasar ochos luces verdes y usted rebasa otra luz roja. La
pregunta es, ¿esa versión es creíble? No. Usted sigue el carro adelante y vira
en U y entra a una propiedad. Entonces los agentes que andaban sin libreta lo
detienen para expedir boletos", narró el juez Ruiz.
La semana pasada hubo una inspección ocular del vehículo y el juez dedujo que
no era posible ver la presunta droga en el área de la consola, como alegaban los
agentes.
"El agente sufrió una confusión (en su testimonio en sala) de que veía la
droga, porque la veía. El juez no puede decir con certeza moral qué había o no
allí en el auto", acotó el magistrado.
El agente Luis Serrano, segundo en testificar ayer, se contradijo de su
compañero al no precisar detalles de cuál fue la segunda luz que rebasó el
imputado, y mucho menos si el informe fue hecho antes o después que llegara la
ayuda pedida a otros policías.
Agente se marcha sereno
Sin preocuparle que estuviera en juego su credibilidad al contradecirse en
sala, el agente Luis Serrano se marchó sereno del tribunal y dijo a PRIMERA HORA
respetar la decisión del juez.
"Lo que yo esperaba era la verdad. Yo hice mi trabajo. De esto uno aprende",
expresó al tiempo que indicó no sentirse aludido con la aseveración del juez del
"bombo al pitcher", porque "yo no juego pelota".
Ernie Cabán llegó a desconfiar de la justicia
El licenciado de la defensa Ernie Cabán manifestó sentirse satisfecho y
conforme con la decisión del juez Ruiz. Pero confesó que "no confiaba, porque
hubo tantos reveses a través de todo el proceso que me ponían una falta de
confianza en el resultado".
"Pero siempre estaba confiado que si había una inspección ocular y el
tribunal veía el vehículo, iba a determinar lo que el juez, una imposibilidad
física, porque no se podía ver la droga. Este caso fue una injusticia", añadió.