Tras más de 50 años de fructífera trayectoria, el legendario cantautor
boricua José Feliciano recorrió las emociones de su fiel público en el concierto
que presentó el sábado en el Coliseo de Puerto Rico, demostrando que su humildad
y su talento han sido los factores que lo han convertido en una de las
principales figuras de la música nacional.
Y aunque el lugar se encontraba a medio llenar, la audiencia se convirtió en
cómplice de la velada, que transitó por un repertorio repleto de boleros "cortavena",
clásicos del rock y hasta un poco de reggaetón.
José Feliciano, que mantiene intacto su sentido del humor, recordó que su
ceguera no ha sido impedimento para desarrollarse en la música, como lo
evidenció con sus magistrales interpretaciones de guitarra eléctrica y acústica,
percusión y, por supuesto, con su inconfundible voz.
El artista, guiado por su compañera sentimental Griselle Velázquez, no perdió
un solo segundo para saludar calurosamente a su público tan pronto apareció en
el sencillo escenario.
"Gracias por apoyarme. Estoy un poco nervioso pero creo que con la energía de
ustedes se me va a ir la nerviosidad", expresó el vocalista, quien arrancó el
concierto con la interpretación de "Guitarra mía", "Paso la vida pensando" y la
pieza instrumental "Affirmation".
"Estoy muy contento porque estoy celebrando 51 años de carrera. Yo mismo no
lo puedo creer, eso es mucho tiempo. Ustedes han sido muy buenos conmigo y
gracias a ustedes tengo carrera", comentó el simpático intérprete, quien
complació a su audiencia con "En mi Viejo San Juan", "Rain" y "Bambolero".
En la onda del reggaetón
José Feliciano no se ha quedado atrás en el tiempo y dejó claro que "a mí me
gusta perrear".
Entonó su "Reggaetón caliente", sobre el que aclaró que "este (reggaetón) no
va tan al grano como los demás, pero tiene las mismas emociones. ¡Uno quiere
sudar y perrear!".
Aunque el artista suele permanecer sentado durante sus presentaciones, al
momento de vocalizar su reggaetón se puso de pie y perreó a su modo, mientras
señalaba, a modo de broma, "yo no soy como Juan Gabriel, yo no me caigo".
El vocalista, quien en las décadas de 1960 y 1970 alcanzó un gran éxito
internacional, reveló que ha intentado "conectarse" con su patria luego de
haberla abandonado a la temprana edad de cinco años.
Asimismo, se rió de aquellos que en algún momento de su vida intentaron
limitarlo por ser no vidente.
"Me acuerdo cuando iba a los conciertos de otros artistas y me daban los
asientos de atrás porque yo no podía ver. También me decían que no podía ir al
cine. ¡Pero las películas tienen sonido!, especialmente las pornográficas, que
uno sin ver sabe bien lo que está pasando", dijo provocando carcajadas.
José Feliciano, quien dice no creerse poeta, incluyó en su repertorio su
clásico tema "Me has echado al olvido", que fue coreado por todos los presentes.
También cantó "La copa rota", "I Got a Woman" y "Light My Fire", el emblemático
éxito del grupo The Doors, que el boricua a hecho suyo con el pasar de las
décadas.
Tras presentar a sus cinco músicos y marcharse del proscenio para "buscar a
unos amigos", el cantor regresó vestido al estilo de un reguetonero junto a
Wisin & Yandel, a quienes acompañó en la guitarra en la interpretación de "Rákata",
al tiempo que apareció un cuerpo de baile.
Luego de esa intervención, José Feliciano ofreció un enérgico solo en las
congas para dar por concluidas dos horas de emociones, risas y recuerdos.